Octavia

Fue hermana de Octavio Augusto, primer emperador romano, y sobrina-nieta de Julio César. Su vida estuvo marcada por los cambios políticos y sus matrimonios primero con Marco Claudio Marcelo y, al enviudar, con Marco Antonio. Mujer respetada por todos, imitada en todo, todo lo que ella hacía se ponía de moda. Si en aquellos tiempos hubiera existido la prensa del corazón, Octavia sería una de las "famosas" de la época más perseguidas, una especie de Isabel Preysler.

Con Marcelo tuvo tres hijos, Marco Claudio Marcelo, Claudia Marcela Mayor y Caudia Marcela menor. En Roma no se pensaban mucho los nombres.

Cuando Julio César murió, dejo como heredero a Octavio. Entonces se formó un triunvirato compuesto por Octavio, Lépido y Marco Antonio. Se repartieron el gobierno del inmenso imperio entre los tres, tocándole a Octavio la parte correspondiente a Roma y a Marco Antonio Grecia y oriente. En Grecia nacieron las dos hijas que tubieron, las dos Antonias. Un tiempo después, Antonio la abandona para regresar a los brazos de Cleopatra. Así se vio Octavia, con los hijos de su primer matrimonio, los hijos que tubo con Antonio y los hijos que Antonio tubo con su primera mujer. Volvió a Roma, repudiada y poco después divorciada. Éstos acontecimientos y la lectura en público del testamento de Marco Antonio, le sirvieron a Octavio para poner a todo el senado en su contra y declararle la guerra que acabó con la derrota de los amantes y su posterior suicidio.
Con todo esto, la casa de Octavia se siguió llenando de niños pues, a los que ya tenía, se sumaron los de Antonio y Cleopatra, los gemelos Cleopatra Selene y Alejandro Helios y el pequeño Ptolomeo Filadelfo. Los acogió como lo que eran, príncipes, y les dio una educación de acuerdo a su rango junto a los demás niños, y por lo que he leído, nunca dejó que nadie manchara la memoria de sus padres.
Se sabe que los hijos varones de Cleopatra murieron en Roma, el pequeño antes que el mayor, en extrañas circunstancias, quizás alguien tuviera miedo de que al crecer se convirtieran en una amenaza. En cambio Cleopatra Selene se convirtió en reina de Mauritania al casarse con el príncipe Juba II.
Octavia se sintió orgullosa por este casamiento, pero lo que más feliz la hacía y más orgullosa la podía hacer era ser la madre del joven más admirado de Roma, Marcelo. Todo el mundo lo quería, a todos ayudaba, inteligente, preparado en todas las materias, no es de extrañar que su tío Octavio lo eligiera para sucederle e incluso lo casó con su hija Julia. Pero de pronto Marcelo enfermó y murió, se cree que envenenado para favorecer a Tiberio, hijastro de Octavio.
Octavia, pudo soportar la muerte de su primer marido, pudo soportar las infidelidades de Antonio, su abandono, la vergüenza, pero cuando murió su hijo ella murió con él. Se retiró de la vida pública, se aisló y prácticamente esperó que le llegara la muerte.

En honor de su ser más querido, Octavio mandó construir un teatro, el conocido como Teatro de Marcelo junto al pórtico de Octavia. Aun hoy podemos verlos en Roma.

3 comentarios:

Sinuhe dijo...

Hey amiga, pedazo de blog el tuyo. Me encanta la historia y soy un engullidor de información total. Me verás por aquí a menudo, aprender es el sentido de la vida.

Un abrazo y feliz finde.
Encantado de conocerte.

reinasinespejo dijo...

Qué bien nos cuentas la Historia, Abisinia.

Aunque mi principal interés es la música, vas a conseguir engancharme ;-)

María García Esperón dijo...

De acuerdo totalmente con Sinuhé y con Reinasinespejo, tienes el don de recrear la historia. Octavia es uno de mis personajes históricos favoritos. La has pintado completa con sabias pinceladas.
Un saludo desde México