"Crepúsculo" de Stephenie Meyer

Empecé a leerlo por casualidad, lo acababa de comprar para regalárselo a mi sobrina. Antes de envolverlo para regalo comencé, por curiosidad, a leer las primeras páginas. Descubrí con asombro que comenzaba con las mismas palabras que la película. No sé por qué me asombré, si se ha sacado de ahí. El caso es que cuando me quise dar cuenta ya iba por la página doscientos. No había vuelta atrás, al día siguiente fui a comprarle otro y continué leyendo con avidez.

No sé por qué pensé que me encontraría con una historia de vampiros, si ya había visto la película. Jugaba con la ventaja de poder imaginarme a los personajes tal y como los había visto en la pantalla. En vez de eso, me encontré con una de las historias de amor más bonitas que he visto. Esas miradas, esas frases que en pocas palabras dicen tanto...

La protagonista Bella se traslada a Forks, a casa de su padre para que su madre pueda viajar con su nuevo marido que es jugador de béisbol. El lugar no le gusta, siempre llueve y la idea de llegar al instituto a mitad de curso la aterra porque no conoce a nadie. Todos la reciben muy bien, sobre todo los chicos, y ese mismo día ya hace amigas. Estando en la cafetería los ve entrar por primera vez, son Edward y sus “hermanos”. Se queda asombrada, son tan pálidos y a la vez tan hermosos. Todo en ellos es armonía, perfección, hasta sus andares resultan elegantes. Enseguida Bella pregunta quienes son, No puede apartar la vista de Edward hasta que él clava los ojos en ella y no puede soportar la fuerza de su mirada, se ha enamorado nada más verle, en cambio, él lucha constantemente entre dos sentimientos encontrados, las ansias de beber su sangre y las ganas de estar a su lado y protegerla. Al principio intenta evitarla a toda costa, la “sed” es muy fuerte y el aroma de Bella irresistible para él, por lo que intenta apartarse de ella para evitar hacerle daño. Al final desiste de su empeño no sin antes advertirle por activa y por pasiva lo peligroso que puede resultar estar a su lado. Pero es tarde para Bella, se muere por verle, por estar a su lado, por respirar su aroma… Después de atar cabos, se da cuenta de lo que es en realidad Edward, un vampiro. Lo hablan y deciden seguir adelante con todas las consecuencias y peligros que esto puede conllevar para ambos.

Tengo que decir, no sin cierto pudor, que mientras lo he leído me he sentido como una adolescente, volví a ver la película en compañía de mi sobrina, incluso ahora aun me dura esa sensación de estar viviendo una segunda “edad del pavo“, vaya cosas. En fin, de eso se trata, de que un libro te pueda transmitir algo y, en mi caso al menos, puedo decir que lo ha conseguido. El amor aun nos conmueve. Que sea por mucho tiempo.

2 comentarios:

reinasinespejo dijo...

Viva la adolescencia y sus sensaciones! Espero que siempre haya algo/alguien a nuestro alrededor que nos haga sentir así y nos conmueva.

Anónimo dijo...

Me estoy leyendome este libro y me parece muy interesante, el libro y la película, ya que tambien la he visto. Cuando termine el libro de Crepusculo, voy leerme tambien los tres siguientes que me han dicho que son muy interesantes, al igual k el du Crepusculo.
Un Beso de un/a adimirador/a