"El último Catón" de Matilde Asensi.

Tengo que decir antes de nada que es uno de mis libros favoritos, me enganchó de tal manera que no tardé nada en leerlo. Una aventura apasionante que me arrastró por medio mundo sin salir de casa.
La doctora y hermana Ottavia Salina es paleografa y trabaja en los archivos secretos del Vaticano descifrando códices antiguos. Su vida es la viva imagen de la rutina: del trabajo al piso que comparte con otras tres monjas de su orden y viceversa. Hasta que un día la mandan llamar los altos cargos del Vaticano para que intente descifrar las marcas o más bien escarificaciones (hechas con hierro caliente) que presenta un cadaver, una mezcla de cruces y letras griegas sin sentido aparente. Junto al cadaver se encontraron en una cajita finamente tallada unos trozos de madera los cuales resultan ser lignum crucis, osea, trozos de la cruz de Cristo.

Con la ayuda del profesor Boswell, experto en historia y paleografía bizantina, del capitan de la guardia suiza vaticana Kaspar Glauser-Roist y con "La divina comedia" de Dante como única guía emprenden la búsqueda de una secta milenaria, los Staurofilakes, que están robando los lignum crucis de todas las iglesias del mundo. En esta búsqueda tienen que ir superando pruebas, una por cada pecado capital, cada vez que superan una son escarificados con una letra o una cruz. Cada prueba se realiza en una ciudad distinta desde Roma a Antioquía, pasando por Rávena, Atenas, Jerusalén, Constantinopla y Alejandría. A cada ciudad le corresponde un pecado.

El peligro que corren sus vidas en cada prueba, el cansancio físico y psicológico unido a la presión de la iglesia les hace ir al límite. Además de estos problemas, a la protagonista se le presenta uno más: por primera vez en su vida su vocación se tambalea, se está enamorando.

Como ya he dicho antes, me encanta esta novela y la he leído más de una vez. A quién le guste la aventura, la Historia y las curiosidades, se la recomiendo.

2 comentarios:

reinasinespejo dijo...

Otro libro que me leí por recomendación tuya y me tuvo enganchadísima. Gracias Abisinia!

Marcelo dijo...

Por ahora estoy con Suetonio!