"Cuentos de la Alhambra" de Washington Irving.

Unas auténticas “mil y una noches” pero a la española que nos transporta a los tiempos del reino musulmán de Granada con todo su esplendor y su magia.

Su autor, el norteamericano Washington Irving, tuvo la suerte de hospedarse dentro del recinto de la Alhambra, no dentro del palacio nazarí pero sí en una especie de cuartel destinado al gobernador. Allí estuvo durante tres meses, se impregnó de la magia de la fortaleza y no es para menos, si su lugar de trabajo se encontraba junto al “Patio de los leones”. Buen observador, supo mezclar romanticismo, leyenda y folclore, el resultado: sus Cuentos.
Cada día al atardecer, Irving reunía una animada tertulia en la plaza de los Aljibes y, curiosamente, la primera niña a la que leería sus Cuentos sería con el tiempo emperatriz de Francia. Su nombre: Eugenia de Montijo.
En esta obra no solo nos ofrece los Cuentos, sino que da una minuciosa descripción del recinto de la Alhambra, sus palacios, la ciudad, la vega del Genil y, cómo no, de Sierra Nevada, tan presente también en sus historias.
Amó a España y contribuyó a hacer amables las cosas españolas. Años después un granadino, Federico García Lorca, iría en busca de la ciudad natal de Irving.
El relato comienza como una auténtica guía de viajes y es asombrosamente descriptivo y minucioso, sobre todo con los personajes con los que se va encontrando por posadas y demás lugares hasta llegar a Granada desde Sevilla. Sus anécdotas y datos curiosos son lo mejor de todo.
No exentos de un humor con mucho gusto sus relatos nos hacen volar a otra época y si has tenido la suerte de pisar Granada y su Alhambra, tu imaginación vuela con cada cuento a aquellos días de esplendor, donde el sentarse a oír el correr el agua de las fuentes era parte de la rutina del día a día.
Yo visité La Alhambra antes y después de leer estos Cuentos, la segunda visita me gustó más y si tuviera que elegir uno de los cuentos no sabría por cuál decantarme, todos tienen su encanto, y cada cual su género, porque los hay para todos los gustos: románticos, bélicos, de magia, misterio...En fin, que hay que leerlos y compartirlos con los más peques de la casa porque son un auténtico tesoro, son nuestra Historia.

2 comentarios:

reinasinespejo dijo...

Me suena el libro pero no lo he leído. Por lo que nos cuentas, habrá que leerlo.

Un besazo guapetona, y gracias por las bonitas fotos de esa maravilla.

reinasinespejo dijo...

Esta semana vi "Ágora", cuando la veas nos cuentas, ¿vale? Hipatia merece una entrada en tu blog, y mucho más ;^p