"Sinuhé el egipcio" de Mika Waltari.

La historia transcurre en época de Akenatón, en plena revolución religiosa. Sinuhé es un muchacho de origen humilde que estudia medicina. Cuando consigue terminar sus estudios y a ganar algo de dinero, empieza a frecuentar a una bella mujer, Nefernefernefer. Por ella enloquece y pierde todo lo que tiene, hasta la casa de sus padres y sus tumbas. Llevados a la ruina se suicidan y Sinuhé para poder dar a sus padres un enterramiento digno tiene que pasar varios años como embalsamador en "La casa de la muerte". Cumplida su deuda sale de allí igual de muerto que los embalsamados. A partir de ese momento Sinuhé se dedica a viajar, Babilonia, Creta e incluso pasa un tiempo entre los temibles hititas. A cada sitio que llega vive de su trabajo como médico y adquiere prestigio. Cuando regresa a Egipto se convierte en el médico real.

Así, Sinuhé se ve envuelto en la maravillosa locura del faraón: una nueva religión con un solo dios y una nueva ciudad para adorarlo. Sinúhe vive de primera mano todas las intrigas y todos los problemas de estado que van surgiendo ante estos nuevos cambios. Las fronteras se ven desprotegidas y los aliados se ven amenazados, pero Akenatón no hace nada, vive en paz con todos y piensa que todo el mundo es igual con él.

Esta novela es un maravilla, a parte de la historia del protagonista que te engancha desde el principio, está la historia de Egipto en una época muy convulsa como fue la del reinado de Amenofis IV Akenatón. Nos permite adentrarnos en el día a día de un faraón que amaba a su esposa y a sus hijas y así se hizo representar. Nos encontramos con Nefertiti, Horemheb, Ay (su suegro) y hasta con el joven Tutankamón.

En fin, una novela increíble, emotiva, bien documentada y además un amplio paseo por la Historia de un país que nunca dejará de sorprendernos.