Orfeo y Euridice.

Una de mis leyendas favoritas es la que cuenta la desgraciada historia de amor entre Orfeo y la ninfa Euridice. Mitología, amor, romanticismo... en fin un todo en uno. Espero que os guste tanto como a mí.

Cuentan que Orfeo, después de recorrer medio mundo, estudiando todas las artes que ponían a su alcance, volvió a si país natal, Grecia. A sus conocimientos de  teólogo, poeta y músico, se añadía el de descifrar los sueños, perfeccionó la lira y cuando unía su voz a este instrumento, embelesaba tanto a hombres como a animales. Incluso dicen que osos y leones se acercaban a lamerle los pies, los ríos retrocedían a su nacimiento para escucharle, las rocas se animaban y corrían a su encuentro.

Todas las ninfas perseguían a Orfeo y deseaban ser su esposa, pero solo una de ellas, Euridice, conmovió el corazón de Orfeo y se casaron. Eran muy felices, pero esta felicidad no duró mucho tiempo ya que una serpiente mordió a Euridice en el talón y murió. Nada podía consolar a Orfeo que quedó totalmente abatido por la pérdida de su compañera y después de rogar a los dioses celestiales sin encontrar respuesta, no dudó en bajar al inframundo para intentar recuperarla.

Sobre las riberas de la laguna Estigia clamó con acentos tan dulces y enternecedores que los habitantes del Ténaro no pudieron contener sus lágrimas ante tal desgracia y el mismo Hades se sintió conmovido. El dios llamó a Eurídice, que se encontraba entre las sombras llegada recientemente. La ninfa se acercó y le fue concedido partir con Orfeo, pero bajo la condición de que él no volvería la cabeza para mirarla hasta que hubieran rebasado los límites del reino de los muertos y la luz del sol bañase sus rostros.

Orfeo había alcanzado ya la salida cuando, incapaz de resistirse a la impaciencia de contemplar a su mujer, se vuelve hacia ella. Pero Eurídice se hallaba aún a unos pasos por detrás de él, donde aun el sol no la alcanzaba, y en ese mismo instante le es arrebatada. Ella le tiende los brazos y Orfeo trata de abrazarla, pero solamente alcanza a estrechar una huidiza neblina y únicamente escucha un largo suspiro y un adiós eterno.

En vano, intentó entrar nuevamente en el inframundo, pero Caronte, el barquero encargado de transportar las almas, no le dejó pasar. Y allí permaneció Orfeo, consumido por la pena y sin probar alimento durante siete días. Cuando comprendió que ya no había marcha atrás marchó al monte Rodope, en Tracia, sin otra compañía que los animales que amansaba con su canto.

Allí, las mujeres intentaron mitigar su dolor y le instaban a que tomara nueva esposa, pero el se negaba y las despreciaba. Irritadas por este rechazo, esperaron el día en que se celebraban las fiestas de Baco para tener ocasión de vengarse. Entonces, armadas con tirsos, corrieron al monte Rodope y lo asaltaron por todos los flancos. Su griterío y el ruido de los tambores apagaron la voz de Orfeo, lo único que habría sido capaz de aplacar sus iras; después le atacaron furiosas, y a pesar de los esfuerzos que Orfeo hizo para calmarlas, ellas destrozaron sus cuerpo en pedazos.

4 comentarios:

reinasinespejo dijo...

Muy bonita la leyenda guapina, no la conocía. Entre mis temas pendientes está el acercarme a la mitología.

reinasinespejo dijo...

Por cierto, doce seguidor@s ya! Felicidades pequeña.

sCr.LR dijo...

Lo cierto es que yo conocía esta leyenda, pero con un final diferente.

Decía que después de la muerte de su amda, Orfeo regresó a su ciudad, donde comenzó a tocar la lira, pero tenía tan poca motivación debido a la muerte de Euridice, que el sonido que salía de ella era tan horroroso que marchitó la naturaleza que rodeaba la ciudad, a la vez que el ruido hacía la vida imposible a los habitantes del pueblo.

Es por ello que finalmente decidieron los porpios habitantes del pueblo matarle, simplenente por la supervivencia de ellos.

vidalin77 dijo...

el tuyo tambien esta muy bien :D
me ayudo un monton para un trabajo de clase y tambien me encanta la mitologia :) mucha suerte.