Almodis de la Marca.

Quiero hablar hoy de una mujer extraordinaria, que no supo rendirse ante la adversidad. En un tiempo en que la mujer era poco más que un animal de compañía y valía lo que valiese su dote, ella supo sobreponerse a dos repudios, sabiendo o intuyendo que lo mejor estaba por venir.

Debo decir antes de seguir que hace un mes yo no tenía ni idea de quién había sido esta señora y si ahora lo sé es gracias al último libro que he leído y que me ha regalado una personita muy encantadora, Reina sin espejo. El libro se llama "Te daré la Tierra" de Chufo Llorens y está ambientado en la Barcelona del siglo XI, pero ya hablaré de él más adelante.

La vida de esta mujer que llegó a ser condesa de Barcelona y más, me ha recordado por lo intensa a la de Leonor de Aquitania, de la que ya hablé qunque de Almodis se saben menos cosas, la verdad.

Nacida en 1920 y fallecida en Barcelona el 1 de noviembre de 1071, en el año 1038 se casa con Hugo V de Lusignan y tuvieron un hijo. Poco después el matrimonio fue anulado por motivos de consanguinidad. En el año 1039 se vuelve a casar, esta vez con Porce III de Tolosa, conde de esa región y le da 4 hijos.

Pero el destino, que es caprichoso, quiso que el conde de Barcelona Ramón Berenguer I a la vuelta de una de sus partidas para mantener la paz en las fronteras de su condado tuviera que hacer noche en el castillo de Tolosa, y como entre nobles se debían esta cortesía pues le dispensaron todas las comodidades. Ramón Berenguer se enamoró perdidamente de Almodis y planearon su secuestro a través de criados fieles. Ramón repudió a su segunda esposa, Blanca la cual se unió a la abuela del mismo, Ermesenda de Carcasona (de armas tomar, ya hablaré de ella) y acudieron al Papa Victor II, tan compungidas fueron ante él que excomulgó a los dos amantes lo que provocó incluso una guerra que duró hasta 1057.

Almodis, bella, inteligente y cultivada supo ganarse a la gente, se involucró en las tareas de gobierno e incluso cuentan que le acompañó a la guerra. Tuvieron 4 hijos, dos niños gemelos y dos niñas.

A todos se ganó menos al primogénito de su marido, Pedro Ramón, habido de su primer matrimonio con Isabel de Nimes, que lo convirtió en joven viudo. Esta enemistad la llevaría a la tumba ya que la asesinó en 1071 por pretender anteponer los derechos dinásticos de sus gemelos.

Adjunto una foto de los sepulcros de los enamorados en la catedral de Santa Eulalia en Barcelona.